Strictu sensu


Por Elianna Pascual
Escribo con el corazón,
agarro el corazón
lo pongo sobre mi mano
y escribo.
Cuando quiero llorar, por ejemplo,
aprieto fuerte el puño,
y si quiero que las lágrimas se sequen pronto
lo dejo un rato al sol o a la sombra
-depende de la estación-.

Escribo con el corazón
literalmente,
redacto strictu sensu cada pensamiento o cada sensación
como me vienen.
Cuando puedo tomo una pluma
no por comodidad o por excentricidad
sino porque
me gusta esa metáfora.
Me despierto a veces con una metonimia 
que no me deja dormir,
así que mi yo lírico se levanta
se prepara un buen vaso de agua
y enciende el papel.

Escribo, como decía antes,
con el corazón en la mano,
solo así puedo conciliar el sueño
cuando me desvelo.

4 comentarios:

  1. ¡Pero qué pechocho! No le conocía esa veta poética, compañera. Un abrazo grande...

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  2. "Soy un corazón tendido al sol"....ya lo dijo Víctor Manuel

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  3. Me encanta la metáfora: enciendo el papel. Propios decires los tuyos, Eli, que abren ventanas a nuevas posibilidades de decir sobre lo mismo, distinto. Mayra

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  4. siendo la palabra ese misterioso artefacto que produce efectos tales como hacer posible o no que un ser vivo devenga sujeto, nada más y nada menos, ¡cómo no valorar que la poesía produzca a través de sus ventanas nuevas formas de sentir!
    Estupendo!
    VW

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